Estornudando con los ojos muy abiertos, vi unas manchas en forma de Jesucristo

 En este divertimento menor, una mujer estornuda con los ojos abiertos como platos para ver nada menos que al Hijo del Hombre. Un morreo accidental en sueños con el mismísimo pánico. ¡Sube al máximo el volumen de tu audífono, ABUELO!

Coda: La pirámide del ahorro

 No nos damos cuenta, pero al hacer el gesto del ahorro – o "chasquear lento" – estamos perdiendo partículas de piel. Jugando a ganar, perdemos.


 La proporción de piel en la composición del polvo doméstico es aproximadamente del 70%. (Hojeando una vez un talonario de cupones promocionales, di con un descuento del 70% en una tienda de muebles, y lo relacioné mentalmente con ese porcentaje.)

 A veces la piel que se desprende al hacer el gesto del ahorro va a parar a casa de un Enemigo. Puede quemarla con un mechero o vejarla de cualquier forma que se le antoje. El ahorro – o al menos la alusión al ahorro, la invitación al mismo – se convierte en tal caso en un peligro real.

La semilla del ahorro

 La pala del lenguaje no-verbal me ayudó a desenterrar un recuerdo. Lo tenía aquí dentro, sin saberlo, sepultado bajo unos papeles. Un episodio relacionado con el ahorrar que me ha estado guiando durante toda mi vida de adulto.

 Gracias a mi mujer por desbloquear este recuerdo y al equipo de Canódromo Abandonado por contar mi experiencia en un vídeo.


 Por cierto, no te equivoques, cariño: el recuerdo no estaba reprimido, no pasó nada malo. Simplemente estaba en stand-by, como un paquete que tardas muchos años en ir a recoger. Ni siquiera sabías que tenías que ir a por él: era un premio de un concurso promocional en el que nunca pediste participar.

Internet es mi amigo de infancia Víctor, que no tenía mejillas

 No salió nada mal nuestro primer espectáculo de humor en directo. El público de Alcalá se rió con nuestras ocurrencias y hasta aplaudió en un par de ocasiones. En honor a la verdad hay que decir que eran principalmente familiares y amigos, que vendrían por compromiso, porque era el cumpleaños de uno de nosotros. Sólo faltaron los sombreritos de papel. Lo que no faltó fueron las canciones, los vídeos y mucha teorización ad hoc sobre el Internet como "SIDA cognitivo". También elaboramos una tipología de la alienación simbolizada por distintos géneros de aperitivo frito y abogamos ("en honor a la verdad", "abogar"... bravo, ¿eh?, veo que estás hecho todo un Humphrey Abogar) por una "reteatralización de la vida humana", todo como pretexto para vender nuestra nueva serie, Las reglas de Klaus. ¿"Vendérsela" a quién?, ¿verdad? El caso es que nos gusta mucho Las reglas de Klaus.

 En un momento dado de la velada (¡"velada"! Eso también está muy bien; sólo te faltó decir que la gente "aplaudió a rabiar" y "se rió a mandíbula batiente") leímos este correo electrónico:

 Hola, Marta,

 He sabido por las redes que tu gato está malito por tragarse unas abejas. Se llama Bultos y ahora vive en el veterinario. Yo también tuve gato, pero se lo acabé dando a un tipo porque me ponía nerviosa verlo lamer la leche tan despacio. Esos lengüetazos me hacían pensar en la muerte. Pero Bultos no se está muriendo: Bultos está fuerte y vive ahora en el veterinario por unas abejas. Lo fui a ver ayer. Te mando un fotomontaje de Bultos y el veterinario que lo está cuidando. Si quieres salimos un día y me cuentas en tiempo real lo que estás sintiendo.

 Un beso muy fuerte.


 La gracia está en que el gato es color miel, lo habéis entendido. Además de nuestros ya clásicos Adultos proyectamos varios vídeos inéditos, como éste, en el que desaprovechamos un cameo del gran Josep Mauri (acompañado por Pedro Toro):


 En éste hablamos de la incomunicación en la era pre-Internet y la clase de objetos intrínsecamente más cómicos del mundo, los trofeos:


 Realmente no "hablamos" de ninguna de esas cosas: no es más que una sucesión arbitraria de imágenes. Aquí tenéis nuestro intento de hacer un vídeo viral en colaboración con nuestro amigo Miguel G. Catalán. Es una versión del hit de Maroon 5 Moves Like Jagger:


 "Intento", ésa fue la palabra clave el sábado. Otras palabras clave fueron "Internet" e "infierno preontológico". Aquí homenajeamos un género de vídeo que nos gusta muchísimo, la leyenda urbana sobre el SIDA a base de rotulitos mal redactados:


 Somos conscientes de que el original es muy superior. Ese plus de ironía siempre es un menos. En esta última pieza hacemos lo mismo con otro género de vídeo edificante, la "carta desde el infierno":


 Seguramente una o dos personas nos pidan que colguemos un vídeo de la actuación y acabemos haciéndolo, pero tampoco se acabará el mundo si no lo hacemos.

Rapeando desde el otro lado del lenguaje cambié la sociedad

 Qué violento, nos han pedido que promocionemos algo y no nos podemos negar. Nos comentan que habrá ocio audiovisual de todo tipo, canciones de humor, "no te dejará indiferente", etc. ¡Rápido, colgar el póster y huir, echar a correr como una ambulancia!

                 

 ¡Demasiado tarde, la vergüenza me ha alcanzado! Me tiene placado en el suelo y me obliga a mirarla a los ojos. Ojos del tamaño y la consistencia del huevo duro, ojos blancos de pura culpa. Os dejo un trailer promocional del evento:



 Esto es aparte, pero nunca he oído el verbo rapear en subjuntivo. Okay, vale, acabo de mirar y hay casos de rapeehttp://tinyurl.com/3emxmld. ¿Pero rapeásemos? ¿"Nos pidió que rapeásemos"...? ¡Venga ya! "Nos rogó que rapeásemos, nos lo pidió encarecidamente..." ¿Estás seguro de que dijo eso? No, claro que no, ¡nadie habla así! Ahí te quedas, en el purgatorio de las formas verbales inservibles. Cuánto lujo en el lenguaje, cuánta posibilidad de frase que jamás explotaremos. Son frases de purgatorio (ese lugar al que apunta la ensoñación de la tipa del vídeo, ¿por qué no?), frases con olor a fango prenatal. Prueba si no a decirle a alguien: "Nos pidió que rapeásemos". Te dirá que tienes aliento a fango.