Adultos esotéricos #2: El soñador naranja


 Por lo que creo haber entendido, un tipo consigue que sus sueños se materialicen en lo real mientras duerme. Como está dormido, no puede consumirlos. Una forma un tanto decepcionante de sacarle partido al más allá.

Adultos esotéricos #1: Beis bol



 Dos fanáticos del beis bol comentan un partido sin reparar en el fantasma del espejo. Llamadas perdidas del más allá en lo nuevo de Canódromo Abandonado. ¡Me ha gustado mucho!

 Música original de Aaron Rux.

El felador de piedra

 1. Nadie lo sabe, pero en cierto váter público hay un glory hole del tiempo, donde metes el pene y te felan – pongamos – en la Edad de Piedra*. Portal sexy.

 2. La gracia está en que no lo sabes. Tú sólo eres un tipo que vio el agujero y saltó sobre la ocasión, pegó ese salto al vacío. Porque todo glory hole es un acto de fe, ¿o no? En cualquier caso, jamás se te ocurriría pensar que tu pene pueda estar en el pasado. Una versión radical de la coña de pasar el brazo por una frontera: "¡Miradme, mi brazo está en Luxemburgo, pero el resto de mí está en Bélgica! ¡Jajajaja! ¡Tú a Boston y yo a California! ¡Jajajajajajajaja!". Pero da lo mismo, tú no lo sabes, y para ti la sensación es la misma que si te la chupasen en el presente. Quizá la felación sea algo más ruda, menos articulada, pero esencialmente es lo mismo.

 3. Y ahora supongamos que tienes SIDA. El cavernícola lo contrae, y la venérea del futuro se propaga y acaba diezmando a la humanidad. ¡Pero entonces nunca llegaste a nacer, por lo que tu SIDA tampoco acabó con el hombre en la Edad de Piedra, por lo que todo vuelve a la normalidad! Salvo que, durante esa fracción de segundo, ese parpadeo imperceptible, la humanidad entera – pasada, presente y futura – desapareció de golpe, fulminada por el SIDA, para reaparecer de inmediato, exactamente igual que antes. O quizá no del todo igual: algo imponderable se perdió durante ese apagón, un poco como el mismo regalo de Navidad antes y después de enterarte de que los Reyes Magos no existen. Es el mismo suéter de marca, y a la vez no lo es: la calidad es la misma, pero la sustancia ha desaparecido. Ya no puedes fiarte de nada.

 4. El caso es que durante esa fracción de segundo, moriste de SIDA, tu SIDA, ¡y a la vez no era el tuyo! ¡Jajajajajajajajaja! ¡Qué curioso!

 5. Puede que este incidente nos ayude a comprender mejor las pinturas rupestres, por qué el hombre de las cavernas sintió la necesidad de decorar su hábitat rocoso con misteriosas pintadas fálicas que ni él mismo acertaba a entender. Tal vez intuyó la existencia de ese pene extemporáneo y descontextualizado, pura fecundidad, causa sin causa que al igual que crea puede destruir: un pene llamado Dios.

 * Me imagino que no habría glory holes en aquel entonces, y que ningún cavernícola tendría el reflejo de chupar un pene descontextualizado que ve asomar en la pared de su caverna, así sin más. Pero no nos entretengamos, no podemos perder más tiempo.

Adultos deprimentes #10: El corredor naranja


 En Canódromo Abandonado lamentamos que los ojos sólo nos permitan ver desde un punto de vista autocentrado o plano subjetivo, fomentando una ilusoria sensación de protagonismo. ¡Gracias por nada, visión! A falta de nuevos dispositivos oculares que nos pongan en nuestro sitio de figurantes, Copérnico style, nos reímos en vídeo de éstas y otras trampas de la subjetividad. El corredor naranja es un tipo envuelto en un halo poligonal anaranjado que se divierte con sus televisores. Lo podéis ver en 3D. Cámara y edición de Guillem Rodríguez. Música de Console.

Adultos musicales #2: "El miedo: teoría y praxis"


 Un aperitivo entre amigos. Un conejo allanador. Estrobos corporativos. ¡A bailar!

 El miedo: teoría y praxis
(Música y letra de Aaron Rux)

 El miedo, como concepto idealizado, es el producto de un absoluta comunicación en la que dos entes se someten a la transparencia en su grado máximo. El momento en el que esto ocurre, los cuerpos de los entes experimentan un estado de invisibilidad dentro de un radiante espacio compartido. ¿Los ves? ¿Ves cómo una piel invisible se desliza sobre otra piel invisible, como un chorro de aceite que se va extendiendo por la superficie de una sartén caliente? ¿No? ¡Claro que no! Es imposible verlos porque se están comunicado. Se están temblando en tiempo real. Se han disuelto en la transparencia. En cambio el... el miedo llevado a la práctica es una perversión de todo lo anterior. La comunicación entre los entes es confusa, falta de sinceridad, y, en algunos casos... y en algunos casos está cargada de un tono irónico. Los entes no son capaces de alcanzar la invisibilidad, sino que se esconden el uno del otro por pudor, en un proceso continuo de ruptura y reconciliación, casi siempre en balde, y es triste.

Adultos musicales #1: "Tengo sida en el pelo"



 Canciones de siempre, texturas submarinas y enfermedades peinables en el nuevo espacio de Canódromo Abandonado. Hoy, con chuchería papal gratis:

El Antipapa

 El Papa acude a todas sus apariciones públicas con una especie de sidekick perverso, un enano deslenguado y deforme que se sienta en su regazo y dice cosas que él jamás diría ni piensa necesariamente, un síndrome de Tourette encarnado. Tienen esa dinámica repelente entre ventrílocuo y muñeco en que uno dice algo censurable y el otro se lo recrimina con un meneo de cabeza indulgente, ¡incorregible enano! Por ejemplo, el Papa está diciendo algo sobre el diálogo interreligioso, y el enano lo interrumpe con una coña sacrílega ("¡Jesús tenía aparato digestivo! ¡Jesús se tiraba pedos!"). De esta forma el santo padre pretende escenificar el eterno pulso sudado entre el bien, y el mal inherente al bien. Horrorizados, muchos seguidores se convencen de que todo es una alucinación inducida por el demonio; ninguno lo comenta con los demás por miedo a parecer loco, pero todos empiezan a ir a misa más a menudo. ¡Era exactamente lo que se proponía el sumo pontífice! ¡Buen trabajo!

 ¡Ah! El enano fuma.

Sonriente zurullo de Bélmez

 1. Dos amigos de infancia muy compenetrados. Han sincronizado perfectamente su metabolismo: estén donde estén van siempre al váter a la vez, teléfono en mano, y se hacen perdidas para confirmarlo. Nunca se cansan de este juego, nunca dejan de maravillarse. 

 2. Antes de que existieran los móviles se conformaban con pensar muy fuerte el uno en el otro.

 3. Un día uno de ellos caga un busto del otro, un zurullo figurativo. Es una talla rudimentaria pero no deja lugar a dudas: Ese lunar en la mejilla... ¡es Javi, no hay duda! El zurullo le sonríe, tal vez le guiña un ojo, sonriente zurullo de Bélmez. 

 4. Se asusta y no se lo dice al otro. Es la primera vez que no le dice algo a su amigo, y se convence de que lo ha soñado: Soñé que cagaba a mi mejor amigo.

 5. ¿Cómo tuvo tiempo de fijarse en el detalle de la cara? Era un zurullo prieto, sólidamente adherido a la porcelana. Sintió un espanto sacrílego al empujar con la escobilla a su amigo cañería abajo, evacuando el prodigio.

Los niños y su capacidad de perdonar

 Cuando por fin Hansel y Gretel dieron con el camino de vuelta a casa, los padres, abochornados por habérselos abandonado a las alimañas del bosque, los invitaron a Foster's Hollywood, y todo quedó olvidado. El perdón es un rollo de papel higiénico infinito.