Estreno de «Esa sensación»


Tenían un sueño: estrenar su película en media docena de cines reales. Hoy es más que un sueño, hasta que se demuestre lo contrario. Nadie daba un duro por ellos, y míralos hoy, cubiertos de recortes de prensa y saliendo en toda clase de reportajes.

Éstas son las salas donde se puede ver Esa sensación:

Madrid – Renoir Princesa
Málaga – Albéniz
Palma de Mallorca – CineCiutat
Santiago de Compostela – Numax
Valencia – Aragó
Valladolid – Broadway

Y a partir del viernes 20:

Bilbao – Multicines
Barcelona – Maldà
Vigo – Multicines Norte

Trailer oficial

Unofficial Fan Trailer

¿No te parece lo suficientemente repugnante? Aquí puedes ver a los directores girando sobre sí mismos de puro júbilo. ¿Dónde flotan? Da lo mismo: ¡están bien donde están!




Esa sensación

El sábado 12 presentamos la cinta Esa sensación en la clausura del festival Márgenes. Es un filme a cinco manos* de Juan Cavestany y Pablo Hernando, entre otros. No es exactamente un proyecto homologado de Canódromo Abandonado, pero Aaron hace las músicas (!), Lorena actúa (!) y Julián coescribe y codirige (?). Chicos, ¿cuándo descansáis y quién es vuestro camello?


Póster enloquecedor de Nacho García



Teaser**

* LOL. Julián se rompió una mano afeitándose justo antes de empezar a rodar.
** El teaser es puramente orientativo.

Mainstream: balance


 ¿No pudiste venir a nuestro show del viernes pasado? Yo te lo cuento. Fue un éxito que quitó el sentido a los numerosos asistentes. Empezamos muy alto, con la pieza Pinocho. ¿Corto o vídeo? Tú decides. De los tres finales posibles convenció más el segundo, el más chistoso. No esperábamos menos.

Una nariz de mentira me enseñó a decir la verdad

 Luego nos pusimos las narices de Pinocho y lanzamos una batería de ideas de programas, películas, productos y performances. ¿Conseguiríamos acceder al mainstream? «El camino al mainstream pasa por una cuerda que no ha sido tendida en las alturas, sino a escasa distancia del suelo: parece haber sido dispuesta más para tropezar que para caminar por ella». Algunas ideas entraron mejor que otras, pero ninguna dejó a nadie indiferente, o eso me han dicho. En el apartado de formatos ganadores, Lorena propuso Dog House, o, lo que viene a ser lo mismo, Cosas de perros. La incorrección política y la irreverencia no brillaron precisamente por su ausencia. La buena noticia es que gustó; la mala, que eso nos obliga a hacer más. No apaguéis el televisor.

Perro piloto

 Turno de Julián, que contó una película en la que aparecía el juego explicado en este vídeo. El resto del argumento, que giraba en torno a la telequinesia, la hipnosis, los recuerdos reprimidos y un disco duro lleno de porno de menores, no está documentado. ¡Lástima!

Juego repulsivo de beber
Pregunta al margen: ¿por qué ha de salir tres veces un número para que el jugador beba del vaso? ¿Por qué no otro número de veces? Pongamos que n veces. N es un número del uno al seis, y se echa a suertes con el mismo dado u otro antes de empezar la partida. Si, por ejemplo, sale el cinco, los jugadores tirarán cinco veces el dado, y tendrá que salir cinco veces un número dado para que beban del vaso. Como es poco probable que pase, una probabilidad entre siete mil setecientas setenta y seis (comprobar), el riesgo de beber es prácticamente nulo, y el juego pierde rápidamente su interés. Pero si, por ejemplo, sale el dos, la probabilidad de que caiga un mismo número ese número de veces es de una entre treinta y seis (comprobar), y el juego puede alargarse mucho y ganar como juego, y nadie salir intocado. ¿Y si sale el uno? Dos variantes: o el jugador bebe salga el número que salga (en cuyo caso no bebe nadie, porque el vaso está siempre vacío, y los jugadores se llevan el vaso a los labios como pare beber, aunque no beban); o todos tiran el dado una sola vez y bebe el que tire el mismo número que el jugador que le ha pasado el vaso. Pero ¿cómo se decide quién tira el dado para sortear el número de veces? ¿Se echa también a suertes con el dado? ¿Quién tira el dado para ese metasorteo? ¿Se decide también con el dado? ¿Tirado por quién esta vez? Como veis, entraríamos en un bucle infinito antes siquiera de haber empezado. Que tire el dado quien sea: en la vida, como en los juegos, si no se impone nadie por la fuerza nunca se empiezan las cosas.

 Aaron explicó cómo se compone una canción de Melendi y lo puso en práctica cantando Tu amor, un tema rebelde pero nostálgico, rebosante de metáforas y sorprendentemente escuchable. Luego enseñamos un episodio de Dioses autonómicos, nuestra serie maldita con Velasco Broca y claro ejemplo fallido de mainstream. Nos saltamos un concurso de monólogos auspiciado por Ligeresa porque nos quedamos sin tiempo, y cerramos con Aaron y Lorena cantando Mañana de resaca, del próximo disco de Aaron. Hubo muchas prisas para terminar; espero que el público no tuviera la impresión de que lo estábamos echando.

 Gracias a Mireia Pérez, que organizó el ciclo; a Pedro Toro, que nos presentó; al equipo de La Central de Madrid, que nos cedió su sótano; a la cerveza Ámbar, que de algún modo estaba implicada en todo esto. Hablando de ámbar, nos gustó tanto la experiencia que podría decirse que seguimos atrapados en ese sótano, incapaces de marcharnos a casa, como insectos atrapados en ámbar.

Crucero para uno

 Aaron Rux no es sólo un chico italoamericano que compone bandas sonoras. También tiene un trastero lleno de sintetizadores y fotos sobreexpuestas donde graba canciones, y un barquito fabricado con chatarra espacial en el que organiza conciertos en alta mar. Suena melancólico, descamisado, asombrosamente divertido, sucio y la vez limpio, como la ceniza, y su baile para el videoclip de Orphan Girl (ver unos centímetros más abajo) es lo más sensual del verano.


 Mientras esperamos a que saque disco, Aaron estrena su proyecto este viernes en la sala Ocho y Medio, teloneando y acompañando a Joe Crepúsculo. Lorena Iglesias pondrá voz y show a sus fantasías. Puedes comprar aquí las entradas. Sería impensable no ir. Como sería impensable no ver ya de paso este clip de A fuego, del nuevo disco de Crepus.